12 sept. 2015

EL FÜHRER DROGATA

NOTICIA DE INFOBAE.COM

El lado "Breaking Bad" de Adolf Hitler que nadie conocía

El historiador alemán Norman Ohler acaba de publicar un libro en el que describe su adicción al Pervitin, un tipo de metanfetamina. Se lo suministraba su médico personal, Theodor Morrell

Adolf Hitler en uno de sus acalorados discursos

El nazismo, un régimen que proclamaba ser la emanación de la máxima pureza de la raza, demostró ser de lo más impuro que dio la historia de la humanidad. La adicción del Führer y de gran parte de su séquito a las drogas más duras de la época es una nueva evidencia de ello.

No es la primera vez que se presentan pruebas de que la Alemania Nazi drogaba a sus tropas para convertirlas en máquinas irreflexivas de matar. Los altos mandos militares hacían circular el Pervitin, un tipo de metanfetamina muy similar al que se volvió mundialmente famoso en estos años, gracias a la serie de televisión Breaking Bad.

Lo verdaderamente novedoso de la investigación que Norman Ohler plasmó en The Total Rush: Drugs in the Third Reich (La colocación total: drogas en el Tercer Reich), es que demuestra que el propio Adolf Hitler se había convertido en un adicto hacia el final de la Segunda Guerra Mundial.

"Berlín era una cocina de droga al estilo Breaking Bad para Hitler y para los nazis, mucho antes de que el programa de televisión fuera concebido", contó Ohler a la prensa, durante la presentación de su obra.

"El doctor Fritz Hauschild, que en su momento había sido jefe farmacológico en Temmler, era el hombre detrás de la producción. Era metanfetamina cristal sin prescripción médica, y millones se aprovecharon de ello", agregó.

El encargado de proveer el narcótico al líder era su médico personal, Theodor Morrell. Según el libro, en el círculo íntimo del poder nazi se lo conocía como "el Maestro de la inyección en el Reich".

Las contradicciones del régimen llegaban al punto de inundar los diarios y revistas con propaganda en contra del consumo de alcohol y tabaco. Mientras, Hitler no podía vivir sin su dosis diaria de Pervitin.

Se calcula que más de 200 millones de píldoras fueron repartidas a los soldados entre 1939 y 1945. Éstas se combinaban con otras drogas, como derivados de la cocaína, cuyos efectos probaban primero en los prisioneros de los campos de concentración.

No hay comentarios: