9 dic. 2011

5º ANIVERSARIO

El 10 de diciembre de 2006, moría en Santiago de Chile Augusto José Ramón Pinochet Ugarte. La figura que libró a toda hispanoamérica de las garras del comunismo.
De la forma en que Pinochet llegó a tomar las riendas de Chile, la encuentro con cierto paralelismo con la ascensión al poder de Franco en España.  (Ver entrada sobre Salvador Allende de este mismo blog)
 En el caso de Chile, Gobernaba Salvador Allende, que encabezando una lista de Unidad Popular (Alianza socialista y comunista), que ganó, con la  ayuda económica de la URSS, las elecciones generales de 1970. Ratificado en el cargo de Presidente por el Congreso, Allende emprendió rápidamente una batería de medidas para implantar "el socialismo a la chilena", tales como la estatización de las áreas «claves» de la economía, la nacionalización de la Gran minería del Cobre, la aceleración de la reforma agraria, el congelamiento de los precios de las mercancías, el aumento de los salarios de todos los trabajadores, pagándolos con emisión de billetes, la modificación (con un clima de euforia económica) de la constitución y creación de una cámara única.
Estas acciones combinaban políticas económicas socialistas (estatizaciones) con otras que se enfocaban a obtener una rápida reactivación económica tras una drástica redistribución de la riqueza.
Para profundizar la reforma agraria, se siguió utilizando la ley de reforma agraria de Eduardo Frei, que tenía varios vacíos legales que la Unidad Popular aprovechó, propiciando la «toma de tierras» por los campesinos.
El resultado real fue que al finalizar el año 1970, aparecerían los primeros problemas económicos. El déficit presupuestario creció a un ritmo acelerado, del 3,5 % del PGB en 1970 paso a 9,8 en 1971; la política monetaria se descontrola al crecer en un 124% el crédito del sector público; cae el nivel de reservas internacionales de 394 millones de dólares (1970) a 163 (1971), por lo que el gobierno de la Unidad Popular suspende el servicio de la deuda externa; la balanza comercial paso de un superávit de 95 millones al iniciar el gobierno a un déficit de 90 millones.
En aquel momento se agudiza la violencia política. El MIR intensifica sus acciones, como por ejemplo las tomas de tierras y fábricas, en las cuales el Gobierno se negó a usar la fuerza policial.
Las brigadas de la lucha callejera empezaron a implantar un clima de intolerancia en el país y la prensa oficialista también participó de este ambiente de enfrentamiento y descalificación.
En lo económico, La fijación oficial de precios trajo consigo el «mercado negro», donde se vendían los productos a precios multiplicados. El mercado negro y el estancamiento económico causaron la desaparición de productos básicos de consumo en almacenes y supermercados, provocando largas colas de gente para obtener sus mercancías.
La violencia callejera se volvió cada vez más intensa, acercándose a la barrera de los 100 muertos por violencia política durante el gobierno de Allende.
A Allende no le quedan muchas opciones. Consideraba que si el golpe de Estado todavía no se daba, era porque el recuerdo del comandante René Schneider y su doctrina (según la cual las Fuerzas Armadas deben apegarse estrictamente a la Constitución y las leyes) lo detenía. Sectores civiles opositores al gobierno se manifestaron frente a los cuarteles arrojando trigo y maíz e insinuándoles que eran gallinas.
El 22 de Agosto de 1973 la Cámara de Diputados aprueba el Acuerdo sobre el grave quebrantamiento del orden institucional y legal de la República, en que acusaban al Gobierno de haber incurrido en diversas violaciones tales como aplicar medidas de control económico y político para luego instaurar un sistema totalitario, violar garantías constitucionales, dirigir una campaña de difamación contra la Corte Suprema, violar la libertad de expresión, reprimir con violencia a los opositores e intentar infiltrar políticamente a las Fuerzas Armadas.
Un día después, se reunieron Allende, Prats y Pinochet en el Palacio de la Moneda. Al finalizar la reunión, Pinochet fue nombrado comandante en jefe del Ejército del cual no se sabía si era o no golpista.
Pinochet fue el último de los jefes de las Fuerzas Armadas en sumarse al golpe, escribió en sus memorias el almirante José Toribio Merino, que asumió la jefatura de la Armada ese día.
Al proclamarse el Golpe se asedió el Palacio de la Moneda donde se atrincheró Allende. Este decidió rendirse y deponer las armas. Entonces —según el testimonio de uno de sus doctores, Patricio Gijón, que regresó para llevarse su mascarilla antigás—, con el fusil AK-47, (regalo de Fidel Castro) se suicidó disparándose en la barbilla, explotando la bóveda craneana y muriendo instantáneamente.
 A partir de aquí, Pinochet asumió el poder en Chile. La situación económica era de extrema gravedad.
 Si bien el objetivo del golpe era desterrar el comunismo que se cernía sobre Chile, parece ser que no había planes de gobierno, no había un IDEARIO POLÍTICO por lo que las primeras medidas en lo económico  fueron intervencionistas y un gasto público elevado por lo que, en un principio,  no se alcanzaron  ninguno de los objetivos.
Es aquí que el gobierno militar declinó este aspecto a unos jóvenes licenciados en economía en la Universidad Católica de Chile, con postgrado en la Universidad de Chicago (Los Chicago Boys). Éstos venían de Estados Unidos trayendo una idea novedosa: el "monetarismo", perteneciente a la economía neoclásica. Consistía este en una economía no regulada, abierta al mundo, con un Estado pequeño y subsidiario, de riguroso equilibrio fiscal (limitar el gasto público y la burocracia), y el funcionamiento libre del mercado.
Luego en este aspecto, hay que reconocer que, al igual que con "el caso Franco" con "los tecnócratas", estas medidas dieron sus frutos en Chile.
 Se redujo el papel del Estado y se inició la apertura comercial reduciendo de forma drástica los aranceles proteccionistas, los subsidios gubernamentales y el número de empresas del sector público.
Al mismo tiempo se abrieron las puertas a la inversión extranjera e incluso se le dio preferencia sobre el sector privado nacional. Los resultados fueron exitosos: la inflación bajó gradualmente de una tasa anual de 500% en 1973,
 a 180% en 1976,
a 30-35% en 1978
 y a 10% en 1982.
Para 1993, ya restaurada la democracia, el crecimiento económico, prácticamente sin inflación, era el más alto de la América Hispana (6.5%), con una alta tasa de ahorro e inversión, y una importante reducción de la deuda externa.
Nadie puede negar que Chile destaca en toda Hispanoamérica gracias al impulso que le dio Pinochet.
Los pormenores de la persecución de la que fue objeto por parte de Garzón, es para tratarlo en una próxima entrada.
Sirva este post para homenajear a la figura de quién paró los pies al comunismo en el cono Sur de América.

ENLACE A LA MUY INTERESANTE PÁGINA DE LA FUNDACIÓN

3 comentarios:

billygates dijo...

¡Muy buen artículo!
Hacéis muy bien en recordar a este insigne hombre y compararlo con el Generalísimo Franco. Ambos fueron héroes.
Estaría bueno que hablaras algo de Juan María Bordaberry, el mejor Presidente de Uruguay.
Saludos en Cristo.

Serk1492 dijo...

No soy muy "devoto" de este señor pero bien por su lucha anticomunista y sobre todo por levantar un país de la ruina. Lástima que, en mi opinión, escogiera el camino "opuesto" al comunista.

Si no me equivoco apoyó a los ingleses en la lucha por las Malvinas contra Argentina y se distanció de la Iglesia Católica para aproximarse a las protestantes. Me reservo la opinión de su gobierno pues no conozco demasiado al respecto.

En cualquier caso al estar ya enterrado me inspira RESPETO. Así pues, descanse en paz cinco años después.

PD. Creo que circula un vídeo por YouTube en el que partidarios de Pinochet gritaban "españoles hijos de puta". No sé por qué motivo.

¡Saludos!

billygates dijo...

Serk 1492: Si bien es cierto que apoyar a los ingleses en la Santa Guerra de las Malvinas, es una mancha, Pinochet siempre fue fiel a la nuestra Santa Madre Iglesia. Apoyó a los ingleses por intereses políticos y económicos, no porque fuera protestante.
Y sobre esos videos estúpidos, no le hagas caso; NO son representativos de la ideología pinochetista.

Saludos desde Uruguay.
PS: No soy pinochetista ni chileno.