5 mar. 2012

ERNST FUCHS

Siendo un profano en pintura, tengo, entre los pintores del siglo XX, inclinación por la obra de Antonio Lopez, y José Luís Fuentetaja. Me imagino que Fuentetaja os suene menos que Antonio López, por lo que he colgado tres de sus obras para que al menos os animéis a visitar su página web.






¡Impresionante!. ¿Verdad?.
 En MI lista de pintores del siglo XX no puedo dejar de mencionar a Salvador Dalí. Su onírica obra, la excentricidad de su personaje, la originalidad de los temas...
Queriendo indagar sobre Dalí, hace unos años buscaba en internet información sobre su relación con Arno Breker. Fue así cuando, de rebote, descubrí el nombre de un artista, entonces desconocido para mí, que me entusiasmó. Ernst Fuchs. No es de extrañar que no sea conocido porque en España no se le ha dedicado nunca ninguna exposición.
Fuchs es uno de los artistas más singulares de la segunda mitad del siglo XX.  Sus admiradores le otorgaron el apodo de "el Príncipe de los pintores" dada su técnica y virtuosismo con los pinceles ya patentes en los grabados y dibujos de juventud. 
Sus manifestaciones artísticas son riquísimas ya que abarcan desde la poesía, hasta la música, pasando por la arquitectura, la composición musical y el diseño.  Es un infatigable investigador de la Historia del Arte  estudiando los diferentes campos de la expresión plástica, indagando y reflexionando acerca de la Historia del Arte, absorbiendo las diferentes técnicas de las distintas épocas. Tanto es así que se le puede considerar heredero de  El Bosco y Brueghel.
Fuchs es la encarnación en el XX del arte medieval y renacentista con un trabajo en el que conviven el surrealismo, simbolismo y tradición figurativa.


PINCELADAS BIOGRÁFICAS DE ERNST FUCHS
Nació en Viena el 13 de febrero de 1930. Su padre. Maximiliano era  un cantante de lied especializado en  Schubert. Su ascendencia judía le obligó a escapar de los nazis y en 1939 se refugió en Shanghai donde vivió hasta 1949, momento en que regresó a Austria. Indudablemente Maximiliano debió influir en su formación artística.
Tras realizar estudios en la academia de Arte de Viena decide continuar su formación fuera de Austria. Marchó a Jerusaén donde residió durante cuatro años en un monasterio benedictino. Esta experiencia marcaría toda su vida, tanto en lo personal como en lo artístico. Continuó formándose en París y en EE.UU.

LA ESCUELA DE VIENA DEL REALISMO FANTASTICO
 Fuchs es el miembro más relevante del grupo artístico austriaco más importante desde 1950, la Escuela de Viena del Realismo Fantástico. Tras la Segunda Guerra Mundial, Austria sufriría cambios socioculturales en los que el aislamiento marcaría las pautas. Cualquier vanguardia no pasaba desapercibida en aquel ambiente desolador y deprimente de posguerra, lo que hacía que los artistas se pusieran a trabajar para recuperar el tiempo perdido.

Viena se convirtió en un hervidero de intelectuales y artistas que gustaban de intercambiar ideas en los cafés que, ya en 1948 engendró un grupo de unos treinta pintores a los que ya se les empezaba a conocer como "los surrealistas". A destacar cinco (Arik Brauer, Ernst Fuchs, Rudolf Hausner, Wolfgang Hutter y Anton Lehmden)
Sus primeras exposiciones serían conjuntas y vendrían a primeros de los 50. No disimulan su fascinación por los maestros antiguos, por la pintura gótica y el barroco.

El hilo conductor de esta "escuela" (denominación no demasiado acertada, puesto que cada uno desarrolla su universo de una manera personal e individualizada) es el de la representación objetiva de la realidad añadiendo multitud de elementos alegórico-simbólicos con un depuradísimo realismo.
No fue hasta los años 60 que cada uno empezó a desarrollar su carrera de una manera individual.
Esta escuela culminó con la exposición de Japón de 1972 (Exposición para entonces ya retrospectiva)



EL TRABAJO DE FUCHS
Toda su obra tiene viene acompañada de religión y misticismo en la que introduce tanto elementos míticos como contemporáneos.
Su espíritu inquieto, vitalista, curioso es el que facilita la asimilación de cualquier técnica. Así su obra tiene mucho de los óleos  flamencos, de los grabados de A. Durero o de los dibujos de Miguel Ángel. 
En los primeros años 50, impera la temática apocalíptica posiblemente por el clima de la posguerra. La catástrofe, la desmembración del cuerpo humano, la putrefacción, el cataclismo y la destrucción, las deformaciones y el hambre...quieren representar la fractura espiritual de Occidente.
Las lineas decorativas y los ornamentos modernistas de los diseños de Gaudí dejan profunda huella en sus interpretaciones artísticas. No en vano tienen un mismo manantial de inspiración: La Biblia. 

Abanzada la década de los 50 y ya en los primeros 60 pinta infinidad de cuadros de temática cristiana y no será hasta 1965 en el que da un salto importante en su obra pasando de la miniatura a la pintura monumental.

Fuchs con un ejemplar de la biblia dorada
ilustrada por él mismo



Al igual que lo hiciera su amigo Salvador Dalí, Ernst Fuchs ha sido el propio promotor de SU Arte. Ha diseñado muebles, alfombras y telas. Platos de porcelana y azulejos únicos en blanco-rojo-oro para baños y salas de estar. Ha diseñado escenografías para las óperas de Wagner en Alemania, así como para la Metropolitan Opera de Nueva York. Él también hizo esculturas, medallas, y los relieves y publicado libros raros, de alta calidad artística como las 80 ilustraciones a todo color en la "Biblia de Oro" que él llamó el punto culminante "de su obra artística. "                                         







TRIANGULO DORADO
El triángulo dorado es el hito artístico del siglo XX en el que Fuchs es uno de los vértices. Los otros dos son Salvador Dalí y Arno Breker. Son los genios llamados para la salvación del Arte.
Entre estos tres componentes del triángulo dorado no podemos encontrar al escultor del III Reich. No encontraremos al hijo de un judío ni a un español. Por encima de todo, el triángulo dorado está formado por elementos unidos por un PRINCIPIO superior. Un principio que está por encima de las naciones.
Los tres son pertenecientes a la Iglesia Católica.
La IDEA, el IDEAL del "Triángulo dorado" es la búsqueda de un camino a la perfección espiritual del un hombre que, sin negar su identidad cultural, tome conciencia con su propia existencia a través de la mano de Dios.
Las ideas que sobre el arte tenía Arno Breker nos llevan al desarrollo de el hombre mismo. Para la salvación del ARTE se necesita la esperanza en la creación e un hombre integral que combata la contracultura y la deshumanización del modernismo.
El Arte está siendo destruído, como todas las formas de vida naturales, por la corriente nihilista. El modernismo es pues uno mas de los métodos TOTALITARIOS de la globalización, porque ésta no es más que un gigantesco campo de concentración donde todos llevan la misma ropa, todos comen las mismas hamburguesas y todos escuchan la misma música (?). 

Modernismo y liberalismo son conceptos estrechamente ligados. El fin último del Liberalismo es liberar a las personas de los valores tradicionales, despojarlo de ellos, para que cada individuo adquiera una posición destacada por encima de SUS valores tradicionales. Sean estos religiosos, patrióticos, raciales y, últimamente, sexuales.
Esta acción debastadora que el liberalismo ha hecho con el hombre es la que el modernismo ha hecho con el arte.


"San Pablo" de Oleg Korolev

Según nos cuenta Oleg Korolev, gracias al modernismo, cualquier  diletante se puede presentar como gran artista en cuanto así lo determinen los gobernantes del proceso globalizador mundial del arte. Con el modernismo el Arte se libera de los cánones de belleza y estética para los que se necesitan sobradas cualidades artísticas innatas y adquiridas. El modernismo abre las puertas del arte a los mediocres.
El "Triángulo dorado", aspiraba a salvar al Arte gracias a un  hombre culturalmente integral y único, que potencialmente pudiera alcanzar la máxima perfección espiritual y divina, enfrentándose al  "discurso de arte" de la época, que no es mas que  una ideología represiva que margina a todos que no encajan en sus marcos.
Siendo todavía un niño, Fuchs era gran admirador de la obra de Breker. Se conocieron y fueron amigos para siempre. El escultor hizo por 1970 un busto de bronce del pintor. Posteriormente, el pintor pintó un gran retrato del escultor. La admiración que Fuchs profesaba por Breker está resumida en la carta que escribió por la muerte del escultor el 13 de febrero de 1991 (13 de febrero es el día del nacimiento de Fuchs y la muerte de R. Wagner). La carta dice así:

"Mi buen amigo y gran escultor alemán está muerto!
Así también se ha perdido la oportunidad de enmendar la persecución incomprensible, al que ha sido sometido durante décadas.
Desde las ideas que dieron origen a la manía de persecución del tercer Reich han sido completamente invertidas y se volvieron contra él. Arno Breker nunca ha recibido la aceptación que merecía. Pero estoy completamente seguro de que, después de su muerte, sus obras encontrará la merecida fama!
Entre los grandes artistas y amantes del arte, Arno Breker siempre ha tenido muchos amigos destacados: Cocteau, Dalí, Peyrefitte, profesor Ludwig y muchos otros. Quienes le han demonizado, sólo han logrado el éxito de demostrar su falta de talento!
Pero por desgracia, es así: los enanos siempre tienden a elegir al mas grande como su chivo expiatorio.
Cuando  en su 90 cumpleaños Arno Breker estaba tan lleno de vitalidad, yo estaba seguro de que viviría hasta los 100. Lo que me consuela acerca de su muerte es que él ha estado trabajando hasta el final y pasó muy tranquilamente en su sueño.
Ingenio al final de la vida de Arno Breker, una época en el campo de la escultura de este siglo llega a su fin. Breker fue un verdadero profeta de lo bello en el arte. Siempre esculpió -en la tradición clásica- la belleza del ser humano que fue creado por Dios, de una forma tan magistral que no ha sido superada.

LA CAPILLA DEL APOCALIPSIS
Era 1985 cuando Markus Mairitsch fue nombrado sacerdote principal de San Egid, una Iglesia de la localidad de Klagenfurt en la austríaca región de Carintiala de la que se tiene constancia desde 1255.
La Iglesia parroquial necesitaba de una reforma de mantenimiento y en 1987 Mairitsch indagó y sopesó junto al profesor universitario Matthäus Woschitz sobre los posibles artistas a los que se les podría confiar la decoración de la capilla. El nombre de Fuchs sobrevoló entre los posibles candidatos.
La vida nos tiene preparadas "casualidades" y al Dr. Woschitz le preparó un encuentro casual con Fuchs en el aeropuerto de Tel Aviv. No dudó en proponerle el trabajo. La Nochevieja de ese mismo año el sacerdote pudo entrevistarse con el artista en la casa de éste en Viena.
Pese a serios problemas de financiación, Fuchs asumió encantado el trabajo y tras una primera inspección del espacio de trabajo decidió que el tema para ella sería El Apocalipsis aunque el debate decisivo respecto de la temática tuvo lugar en enero de 1989 en la oficina del Obispo Diocesano Egon Kapellari, con  Mairitsch, el Prof.Woschitz y el artista.
 En julio de ese año se completó la colocación del mármol de la primera planta pero ya se veía la casi imposibilidad de terminar todo el trabajo en el plazo fijado (1995) debido a los largos periodos de secado y fijación de la técnica en esmalte que Fuchs utilizaba y a los otros muchos compromisos del artista.
No olvidemos que el trabajo era " libre de cargo".
 Desde un primer momento,  Fuchs dio a la Capilla el nombre de "Capilla de Apocalipsis", debido al tema  de las imágenes. Con el paso del tiempo y según avanzaba la obra, la capilla pasaría a ser la obra más grande e importante de Fuchs.
La técnica empleada y el estilo hacen que las imágenes se eleven, se levanten hacia el espacio al tiempo que hay un efecto narrador al modo de las imágenes del románico.
A nadie deja frío. Los hay entusiastas defensores de esta obra pero también hay a quién le parece horripilante. Hacen falta décadas para una sentencia definitiva.
Yo le doy mi visto bueno.






"La gran Esther", figura en bronce que se encuentra
en el Patio del Teatro-Museo de Dalí en Figueras.


6 comentarios:

Serk1492 dijo...

Leí ayer el artículo. No conocía de nada a este hombre, la pintura no me atrae mucho y conozco muy pocos pintores "modernos". Aunque Salvador Dalí me gusta mucho.

Las pinturas de este señor son impresionantes, ¡parecen fotografías! Y en cuanto a la última a mí también me gusta, la del apocalipsis.

Interesante ese "IDEAL" de ese triángulo dorado:
la búsqueda de un camino a la perfección espiritual del un hombre que, sin negar su identidad cultural, tome conciencia con su propia existencia a través de la mano de Dios.

Muy, muy interesante.

Winston dijo...

es de lo mejor que has escrito muy muy interesante.

SPEER dijo...

Estimado Serk:
Pues si Dalí te gusta mucho, no dejes pasar la oportunidad de adentrarte en la obra y sobre todo en el pensamiento de este genio austríaco.
Una aclaración. Los tres ejemplos de hiperrealismo que encabezan este texto son obras de Fuentetaja. Un artista como la copa de un pino.
¡Winston!. Muy honrado de tenerte por aquí. Me alegro que te guste esta entrada.
Otro día le meteré el diente a Arno Breker.

A.J dijo...

No os perdais las obras de Boris Olshansky, un pintor ruso excepcional.

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
PERLA RW dijo...

SPEER.
Siguiendo los rastros de mi querido Fuchs, uno de mis pintores favoritos, DESCUBRÍ TU BLOG (sí así con mayúsculas, se las merece) y, así, leyendo y viendo tus comentarios ilustradísimos, me hiciste descubrir a José Luis Fuentetaja. Nunca terminaré de agradecerte. Abrazo, Perla

05 noviembre, 2012